(Fotos+Videos) Venezuela: ¿La derecha se prepara para más violencia?

Bello Monte Foto

 

Según medios nacionales, este viernes en la madrugada grupos violentos ingresaron a la oficina del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME) Jacinto Lara, en Barquisimeto, centro-occidente de Venezuela, causando destrozos en las instalaciones. En la misma ciudad, pero en horas de la tarde un grupo comenzaría a trancar las calles. Lo mismo ocurriría en Bello Monte, en la capital del país. En ambos casos la Guardia Nacional dispersó las protestas.

De esta manera se hacen ciertas las denuncias que en días recientes realizara el primer mandatario de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro con respecto a las intenciones de grupos de la derecha venezolana de encender las calles nuevamente para crear el caos en algunas zonas del país, trancando las calles y causando destrozos a instituciones públicas y medios de transporte. Ante las nuevas tentativas, Maduro ha dicho que se usarán todos los medios constitucionales para garantizar la paz en el país.

Sin embargo, esta no sería la primera vez que se llevan a cabo acciones de este tipo luego de desmanteladas las guarimbas (barricadas y violencia con motivos políticos) ocurridas desde el pasado febrero y que se extendieron por más de tres meses en algunas zonas de clase acomodada de la capital y varios estados de la nación caribeña.

Ya desde el pasado agosto el país ha sido testigo de la pretensión de ciertos grupos de reactivar la violencia en algunos sectores de la capital y los estados fronterizos con Colombia de Táchira y Zulia. Al respecto, funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) amanecieron este viernes custodiando varios puntos de la avenida Guajira de la capital zuliana.

De esta manera, las autoridades señalan que la reactivación de la violencia en la frontera podría ser debido a los más estrictos controles que se han impuesto en las últimas semanas para atacar el contrabando de combustible y alimentos hacia Colombia y que estas estarían siendo financiadas por quienes controlan el contrabando en la región.

De hecho, tanto las guarimbas en febrero como algunos intentos de reactivarlas en los últimos días en la frontera ha coincido con estos controles. Es así como de acuerdo a las autoridades, los hechos violentos responderían más a intereses económicos que políticos. Por su parte, quienes protestan aseguran que lo hacen contra el sistema “captahuellas” que el gobierno implementa para frenar el contrabando, así como por la situación económica del país.

Cabe destacar que solamente por el contrabando de gasolina hacia Colombia Venezuela pierde 2 mil 200 millones de dólares cada año según cifras oficiales, mientras que el de alimentos genera una pérdida anual de 3 mil 600 millones de dólares.

La inflación que según datos revelados el pasado martes por el Banco Central de Venezuela se ubica en 39% en lo que va de 2014, así como los índices de escasez, han servido como bandera para que estos focos aparezcan aludiendo la “crisis económica” por la que cruza el país, pero siempre en zonas adineradas, sin tener eco en los barrios pobres ni zonas rurales.

Además de la situación económica, quienes pretenden iniciar la violencia, alegan luchar por lo que llaman los estudiantes detenidos durantes los pasados sucesos, que según algunos sectores de la oposición son 23.

No obstante, el Ministerio Público alega que solo 3 de los detenido presentan documentos que los acreditan como estudiantes y que están bajo arresto por asociación para delinquir, desobediencia de la ley, violación contra la vía pública, instigación pública y detentación de sustancias incendiarias.

Otro de los factores a tomar en cuenta es la delicada situación por la que está atravesando la oposición en Venezuela, la cual carece de un liderazgo unido en el cual esta fracción del país pueda depositar su confianza y avanzar hacia la propuesta de planes políticos, económicos o sociales que ofrecer a la población venezolana.

En los últimos meses el país ha sido testigo del desplome de la oposición, reunida en la denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), acusada por líderes de los partidos que la componen y que poco a poco han ido abandonándola, de estar plagada de intereses personales y de solo responder a fines electoreros sin un plan que le convenza a los venezolanos.

Incluso, algunos de sus integrantes, como la exdiputada María Corina Machado, entre otros, han propuesto lo que ellos llaman Movimiento Independiente Democrático (MID).

Este desmoronamiento viene luego de ser derrotados en las elecciones presidenciales de abril de 2013 y perder de manera estrambótica en los comicios municipales de diciembre de ese mismo año, lo que a juicio de muchos no hace más que demostrar lo que siempre se ha sabido, que la oposición solo es capaz de estar unida en las elecciones, más que todo presidenciales, cuando éstas significan para ellos una de las vías para “salir del gobierno”.

Sin embargo, la oposición tuvo la oportunidad de seguir construyendo su imagen política y lavar el error cometido por el candidato presidencial Henrique Capriles cuando éste cantó fraude en uno de los mejores sistemas electorales del mundo, según las muchas organizaciones internacionales que acompañan los comicios en Venezuela.

Esta oportunidad se vio reflejada cuando alcaldes, gobernadores (incluyendo a Capriles), diferentes organizaciones políticas, sociales y religiosas y empresarios se reunieron con el primer mandatario Nicolás Maduro en el palacio presidencial para discutir la situación en diferentes puntos de la agenda del país.

Fue en ese momento cuando grupos extremistas de derecha, patrocinados con capitales venezolanos y extranjeros, comenzaron las guarimbas en el país, lo que ocasionó la muerte de al menos 43 venezolanos (casi todos causados por ellos y no por los cuerpos de seguridad del estado como pretenden hacer ver), alegando que la oposición al reunirse con el gobierno lo estaba reconociendo.

Es así como Leopoldo López, dirigente del partido Voluntad Popular, la para ese entonces diputada María Corina Machado y el alcalde Mayor de Caracas (capital del país), todos representantes del ala más extremista de la derecha venezolana, propusieron “La Salida” en febrero.

La oposición habría perdido su mejor chance de trabajar por la unidad que tanto profesan, sin que los que no estaban de acuerdo con estas acciones pudieran hacer nada más que rechazarlas, pero sin tomar una postura clara frente al país.

Ahora tanto “La salida” como la MUD parecen estar huérfanos, como huérfano quedó el golpe de Estado contra el entonces Presidente Hugo Chávez en abril de 2002, el paro petrolero y patronal, las primeras guarimbas en el 2004 y todas las acciones fuera de la constitución que la oposición ha implementado para intentar llegar al poder ante la incapacidad que han mostrado en llegar al electorado.

El jueves, el Departamento de Estado a través de un comunicado señaló que está “profundamente preocupado por la falta del debido proceso o de garantías de un juicio justo para personas detenidas en relación con las protestas en Venezuela”, lo cual el Gobierno Bolivariano rechazó enérgicamente, tildándolo de injerencista.

La semana pasada dos jóvenes venezolanos, Lorent Saleh y Gabriel Valles, quienes se encontraban en Colombia, fueron deportados a Venezuela argumentando que éstos estaban violando la ley colombiana.

Ahora se encuentran detenidos en Venezuela, pues incumplieron el régimen de presentación que tenían impuesto por su participación en hechos delictivos durante las guarimbas.

Ahora esos mismos jóvenes aparecen fotografiados con fusiles y uniformes pertenecientes a los cuerpos de seguridad de Colombia según el diario neogranadino El Tiempo. Uno de ellos, Saleh ha sido inclusive fotografiado con grupos neo-nazis en ese país.

Todo pareciera indicar que la situación en Venezuela podría calentarse otra vez, ante pequeños grupos que no descansarán recuperar el poder de la manera que sea, usando como justificación la situación económica del país, los supuestos estudiantes detenidos, o cualquier excusa de la que puedan hacerse. Esto ante una oposición cada vez más debilitada y sin liderazgo político.

Sin embargo, en las calles se hace evidente que las personas que habitan las zonas que suelen ser víctimas de las guarimbas no quieran pasar por el mismo trauma que al final los deja más lejos de su meta: salir del gobierno.

Esto sin contar con que las Fuerzas Armadas han ratificado su lealtad al actual gobierno y que, en recientes encuestas, el pueblo chavista asegura confiar en la Revolución Bolivariana como único camino para solventar sus problemas sin abrir las puertas a políticas neo liberales.

Eder Delgado, Frente para la defensa de los Pueblos Hugo Chávez

Abajo un video de La Patilla, portal venezolano abiertamente opositor donde se habla de represión por parte de los organismos del Estado a los protestantes, pero donde se puede observar la violencia ejercida por parte del grupo que tomo la calle. Bello Monte, Caracas. Viernes 12 de septiembre.

http://www.lapatilla.com/site/2014/09/12/las-imagenes-mas-fuertes-de-la-represion-de-la-gnb-y-la-pnb-en-bello-monte/

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